miércoles, 17 de enero de 2018

Crema de Limón con Castañas en Almíbar

Hoy he ido a hacer la compra a La Plaza de DIA, una cadena de supermercados discount española la cual, a finales de 2017, ha lanzado una nueva gama de productos gorumet llamada Delicius que me encanta. Para mi sorpresa tenían Castañas en Almíbar en promoción al 50% de su precio, así que he comprado algunos tarros y, de paso, como tenemos visitas este fin de semana, aprovecharé para hacer esta Crema de Limón con Castañas que os voy a explicar a continuación.

Se trata de un postre muy sencillo y rápido de hacer, pero es una verdadera bomba de relojería si lo tomáis en exceso... claro que la mezcla de la castaña - que se rompe cuando metes la cuchara - con la crema de limón, es una verdadera delicia...

Avisadas estáis... Ya me diréis qué os parece.

Crema de Limón con Castañas en Almíbar

Las cantidades que os doy son para 4 raciones, pero puede que os sobre un poco de crema de limón, que siempre se puede comer sola, sin ningún tipo de acompañamiento.

INGREDIENTES

  • 2 limones (110 ml de zumo sin pulpa)
  • 1/2 bote pequeño de leche condensada (185 ml)
  • 1 yogur de limón o natural (yo pongo bífudus)
  • 200 ml de nata para montar fría (35% materia grasa)
  • 1 tarro de castañas en almíbar (4 castañas por copa/persona)

PREPARACIÓN

  • En un cuenco grande vertemos el zumo de limón bien filtrado para quitarle cualquier resto de pulpa.
  • Añadimos la leche condensada, el yogur, la nata fría y batimos con unas varillas - no con batidora eléctrica - hasta que espese un poco.
  • En una copas o cuencos individuales vamos alternado, una castaña con un poco de crema de limón, como veis en la foto superior. Yo puse cuatro castañas en total, siendo la última la más bonita que encontré, para que quedara más chulo el acabado.
  • Por últimos vetemos un poco del almíbar de las castañas por encima de la copa, tapamos con film transparente y reservamos en la nevera un par de horas antes de servir. De este modo cogerá mayor consistencia y frescura.
Por cierto, esta receta que hago desde hace años, está inspirada en el postre que tiene en su carta el restaurante de origen leonés Prada a Tope Madrid. Así que si queréis probarla y no hacerla, podéis ir a allí directamente.

Un beso, 



jueves, 4 de enero de 2018

Algunos trucos sobre el Roscón de Reyes

Esta entrada se la dedico a todos esas amigas que, año tras año, me hacen las mismas preguntas cuando me encargan el Roscón de Reyes y a todos aquellos seguidores de la página de El Hogar de las Recetas en Instagram y Facebook, que empiezan a hacer sus pinitos elaborando el roscón con levadura de panadería.

Trucos sobre Roscón de Reyes: La conservación

¿Qué hacemos cuando compramos (o hacemos) un roscón grande y queremos que nos aguante un par de días más sin secarse? 


Si es un roscón hecho con masa madre de levadura o masa madre natural, una vez abiertos, yo los guardo en el mismo precinto plástico en el que vienen, que suele estar preparado para que conserven la humedad, o en bolsas de asar como las de la foto. De los roscones industriales de supermercado no puedo hablaros; hace tanto que no los compro, que no sabría deciros...

Si veis que la masa está un poco "rígida", simplemente meted los restos de roscón que vayáis a comer unos segundos en el microondas a la temperatura más baja, o dadle un golpe de calor en el horno convencional, el tiempo suficiente para que recupere la elasticidad.

Otra opción es congelar los trozos ya cortados. ¡Que sí! Como el buen pan, se puede congelar sin problemas y estará igual de rico cuando se descongele.

Algunos trucos para las más intrépidas, cuando estamos con las manos en la masa:

  1. Cuanta menos levadura utilicemos, mejor se conservará el roscón. Utilizad un máximo del 2% de levadura fresca de panadería, sobre el total de la harina de fuerza. Es decir, si vais a hacer un roscón con 500 gr en total de harina de fuerza, no deberíais echar más de 10 gramos de levadura fresca. Por ejemplo: Yo haría un prefermento (o masa madre de levadura) con 150 gramos de harina, 100 de leche y 3 gramos de levadura. Estas cantidades las restaría del total de harina, leche y levadura que voy a utilizar en el roscón. Como veis no os doy una receta concreta; cualquier receta es válida, corrigiendo esto que os cuento. ¿Sorprendidas?
    Trucos sobre el Roscón de Reyes: El amasado
  2. Cuando hagáis la masa del roscón y veáis que es super-pegajosa, no le echéis más harina. Simplemente dejadla reposar una cuantas horas o una noche y al día siguiente untad la superficie de trabajo con aceite de girasol (u otro que no aporte sabor) y veréis cómo va cogiendo consistencia. El roscón es una masa panadera muy hidratada, que se trabaja igual que hacemos con el pan (si os interesa el tema, pinchad aquí). Yo amaso cogiendo pequeñas cantidades de masa - por el método tradicional o con amasado francés - en ciclos de amasado de 10 segundos de amasado y 10 minutos de reposo, porque hacerlo todo de un tirón me resulta demasiado laborioso. La masa veréis que va cogiendo elasticidad hasta que, tirando de ella, no se rompe con facilidad y se ve traslúcida (prueba  de la membrana o ventana). ¿Y qué pasa si nos cansamos de tanto amasar y no hacemos la prueba de la ventana? D cualquier manera, vuestro roscón estará mucho mejor que un roscón comprado en el supermercado ;D.
  3. La masa, antes del formado, se puede congelar sin problemas. Cuando vayamos a hacer el roscón, simplemente la dejamos descongelar y le damos forma para continuar con el proceso normalmente.
    Trucos sobre el Roscón de Reyes: La ralladura de naranja
  4. Todos los roscones llevan ralladura de cítricos. Yo utilizo las naranjas del tamaño más grandes que encuentro, porque la piel es más gruesa y ahorro tiempo, ya que no tengo que quitarle la parte blanca que amarga. Como veis utilizo un pelador porque suelo rallar la naranja con la Thermomix poniéndola junto con 200 gramos de harina, que luego empleo en la receta. Rallar cítricos con azúcar no queda igual de bien, os lo aseguro... Supongo que este truco es válido para otros robots de cocina con los que trabajéis (ya me diréis). 
  5. Si utilizáis un rallador tradicional, podéis añadir la ralladura cuando tengáis la masa hecha, pues se despega sin esfuerzo del rallador, como veis en al foto de arriba.
    Trucos sobre el Roscón de Reyes: Formado y horneado
  6. Para que no se nos cierre en el centro, ponemos un vaso refractario con un poco de agua, pintado con un poco de aceite para que no se nos pegue el roscón al crecer. Este roscón está pasado de fermentación, pero podemos corregir la forma con la ayuda de una rasqueta; de ese modo no se nos "saldrá del horno" cuando siga creciendo durante el horneado.
Trucos sobre Roscón de Reyes: Aprovechar la masa que nos sobra

Una buena idea para seguir comiendo Roscón de Reyes


Si sois unas apasionadas del Roscón de Reyes y te sobra masa, podéis utilizarla para hacer estas "Roscolenas", una fantástica aportación de Eulalia que vi en su blog Un pedazo de Pan. Simplemente haced porciones de 50 gramos de masa y colocadlas en moldes de magdalenas. Yo utilizo bandejas de hornear magdalenas, para que no se deformen. La técnica de formado y horneado es idéntica a la que utilizamos al hacer un roscón, pero vigilando los tiempos en el horno (menos masa, menos tiempo).

¿Qué hacemos si se nos seca irremediablemente el roscón? 


Todo puede pasar. Igual te han regalado un roscón y no te gusta demasiado... Pues lo puedes utilizar para hacer un pudding como este, que es una receta de aprovechamiento total.

Si se me ocurre alguna cosa más, de esas que no cuenta nadie, iré añadiéndosela a este post.
¡Feliz Año Nuevo y que os traigan muchas cosas los Reyes Magos!

Un beso, 


miércoles, 20 de diciembre de 2017

Ensalada de Navidad

Con las fiestas y los roscones de reyes que preparo para las amigas, no me da la vida. Tengo un montón de fotos preparadas, pero sentarse a escribir es otra cosa...

En fin, hoy publico una receta facilísima y muy vistosa que solía hacer por estas fechas mi amiga Macarena G.B. Yo creo que la llamaba ensalada de Navidad porque la escarola combinada con la granada se parecen muchísimo al acebo con sus frutos, típico arbusto de Navidad. Y yo me pregunto: ¿por qué el acebo se ha convertido en un adorno típico en estas fechas? Pues aquí tenéis la explicación que he encontrado con menos publicidad de la red... ;D

Ensalada de Navidad con granada, bonito y aliño de ajo frito

A continuación os voy a dar los ingredientes sin especificar cantidades; simplemente tenéis que combinar las cantidades en función del número de comensales. Por ejemplo, la ensalada de la foto me la hago yo a menudo cuando como sola, con media granada, una lata pequeña de bonito natural, un diente de ajo y el resto del aliño.

Ingredientes

  • Escarola troceada
  • Bonito en aceite de oliva o bonito natural
  • Granada
  • 2 ó 3 dientes de ajo muy picaditos (yo utilizo el picador de ajo que veis en la foto de abajo, a la izquierda)
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • Vinagre de vino
  • Sal


Preparación 

  • Freímos los dientes de ajo en un poco de aceite de oliva. Si utilizáis bonito en aceite no lo tiréis; lo podéis utilizar como aliño de la ensalada. Reservamos.
  • Disponemos la escarola en la fuerte de servir y distribuimos el bonito encima.
  • Abrimos la granada, quitando muy bien las piles blancas, que amargan mucho. ¿Cómo? Pues aquí tenéis dos métodos: 1) cortándola por la mitad y dándole golpes a la cáscara con un cucharón ó 2) cortando un círculo en la parte de la coronita y trazando gajos siguiendo la veta de la piel blanca interior. Podéis verlo en este vídeo rápido de Fatto in casa da Benedetta y, de paso, nos enseñan a hacer un zumo de granada de lo más apetecible, pero ¡cuidado!: en el vídeo no limpia bien las pieles blancas de la granada ;D
  • Distribuimos la granada.
  • Aliñamos con el aceite y el ajo (no importa si está un poco caliente), el vinagre y la sal.

Espero que os guste y Feliz Navidad a tod@s. Un beso, 


martes, 21 de noviembre de 2017

Báscula de Cuchara

Hoy he abierto una pestaña nueva en los desplegables del blog para ir añadiendo Mis Cacharritos culinarios. Después de la Yogurtera de Lidl, hoy os hablo de la báscula de cuchara, un utensilio que podéis ver en muchos vídeos de profesionales y que ahora está al alcance de cualquier aficionado a la cocina.

Como siempre llama la atención este aparatillo, cuando lo llevo a los talleres que organizo para enseñar a hacer pan a mis amigas, me ha parecido una buena idea dedicarle este espacio.

A mi me resulta super práctica porque me ayuda a aprovechar mejor los ingredientes de las recetas, poniendo exactamente las cantidades que se necesitan, que no siempre son grandes. Por ejemplo: ¿Qué hacemos cuando en una receta nos dicen que tenemos que añadir medio sobre de levadura, que serían 7,5 gramos? Lo habitual es medir la cantidad a ojo o comprarla con levadura integrada, ¿verdad? ¿Y si queremos pesar 0,3 gramos de levadura seca de panadería para hacer un pan con masa madre, porque no tenemos 1 gramo de levadura fresca? Para medidas más pequeñas la cosa se complica, aunque la solución es también fácil: Divides 1 gramo en diez partes y coges 3 para obtener 0,3 gramos... Muy cómodo no es, ¿no os parece? Pues bien, las básculas de cuchara miden décimas, así que problema resuelto.

báscula de cuchara para medir cantidades pequeñas con décimas

Si miráis en Amazon hay básculas de cuchara de varios precios y en Lidl suelen venderla un par de veces al año. Sin ir más lejos ayer mismo aproveché y me compré la báscula de cuchara de SilverCrest de la imagen de arriba, por 7,95 €.... No os preocupéis, os avisaré cuando vea una nueva promoción ;D

Un beso, 


viernes, 17 de noviembre de 2017

Bica Mantecada

Leyendo el último libro de Iban Yarza, "Pan de Pueblo", me llamó la atención  este bizcocho, más bien feucho, y me entraron ganas de hacerlo. Como hacía tiempo que tenía intención de publicar cómo se obtiene  en casa la mantequilla clarificada, uno de sus ingredientes fundamentales, esta receta de bica mantecada es estupenda para utilizarla.

Otra particularidad de la bica mantecada es que lleva un poco de masa de pan, pero si nunca habéis hecho pan casero, no os preocupéis, utilizaremos una masa madre de levadura o prefermento: Este ingrediente da más consistencia al bizcocho y, como pasa con el buen pan, mejora su sabor de un día para otro, eso si sois capaces de aguantar sin coméroslo de una sentada... 

He buscado varias recetas y, como siempre, se pueden encontrar mil versiones. En esta ocasión he cogido como referencia - haciendo algún cambio que otro - la bica que publicó Carmen en Madrid tiene Miga, más que nada porque no quería dejar demasiado mermado mi Pan de Trigo y Espelta Integral de la semana: En la receta de Carmen sólo hay que "robarle" al pan que estéis haciendo 125 gramos de masa fermentada, justo antes del formado.
Bica mantecada

Ingredientes


Para el prefermento:
  • 75 gr de harina panificable o harina de fuerza (proteína 10 o más, ¿os acordáis?)
  • 50 gr de agua o leche
  • 1,5 gr de levadura fresca de panadería (ó 0,5 gr de levadura seca de panadería)
Para el bizcocho:
  • Los 125 gr del prefermento anterior. Si sabes hacer pan, masa de pan fermentada.
  • 150 gr de mantequilla clarificada a temperatura ambiente. 
  • 200 gr de azúcar blanca
  • 3 huevos L
  • 125 gr de harina. La que tengas (yo utilicé panificable que para mi es la básica que tengo en casa para todo uso).
  • Un pellizo de sal (1/4 tsp)
  • Medio sobre de levadura de repostería (7,5 gramos). 
Para espolvorear por encima:
  • 25 gr de azúcar blanca
  • 5 gr de canela en polvo


Preparación


Con Thermomix:
  • Amasamos todos los ingredientes del Prefermento, 10 segundos a velocidad 6 y 1 minuto a velocidad espiga. 
  • Reservamos en un recipiente cerrado, para que no se seque, hasta que doble su volumen (lo podéis dejar tranquilamente en la nevera hasta el día siguiente).
  • Seguidamente podéis preparar la mantequilla clarificada, como explico en el enlace, así la tendréis lista para el día siguiente. Pero recordad que la utilizaremos a teperatura ambiente.
  • Cuando tengamos los ingredientes anteriores y vayamos a preparar el bizcocho, precalentamos el horno 180ºC.
  • Ponemos la mariposa en las cuchillas y batimos la mantequilla clarificada con el azúcar hasta que blanquee a velocidad 3.
  • Con la velocidad 2 en marcha incorporamos, uno a uno, los huevos por el vocal.
  • Quitamos la mariposa programamos velocidad 2 y vamos añadiendo el prefermento y la harina tamizada y mezclada con la levadura de repostería y el pellizco de sal
  • Finalmente, si vemos que los ingredientes no se han mezclado bien, podemos batir todo 2 ó 3 segundos a velocidad 6.

Método Tradicional:
  • Amasamos todos los ingredientes del Prefermento.
  • Reservamos en un recipiente cerrado, para que no se seque, hasta que doble su volumen (lo podéis dejar tranquilamente en la nevera hasta el día siguiente).
  • Seguidamente podéis preparar la mantequilla clarificada, como explico en el enlace, así la tendréis lista para el día siguiente. Pero debe de estar a temperatura ambiente.
  • Cuando tengamos los ingredientes anteriores y vayamos a preparar el bizcocho, precalentamos el horno a 180ºC.
  • Con unas varillas batimos la mantequilla clarificada con el azúcar hasta que blanquee la mezcla.
  • Incorporamos, uno a uno, los huevos y seguimos mezclando.
  • Añadimos el prefermento y lo integramos hasta que no quede ningún grumo. 
  • Tamizamos con un colador (por ejemplo) la harina mezclada con la levadura de repostería y el pellizco de sal y batimos todo hasta que veamos que se ha integrado.

Horneado en ambos métodos:
  • Forramos con papel de hornear un molde de 26x16 cm (también se puede hacer en uno cuadrado de 20x20 cm).
  • Volcamos la masa que hemos preparado en el molde y espolvoreamos por encima el azúcar y la canela mezcladas. Está claro que si no os gusta la canela, no hace falta que se la echéis.
  • Horneamos a 180ºC durante unos 45 minutos en el segundo nivel del horno empezando por abajo. 
  • Comprobamos si está bien cocido pinchándolo con una brocheta o cuchillo fino. Y si observáis que se dora demasiado, cubridlo con un poco de papel de aluminio
  • Lo sacamos y dejamos que enfríe encima de una rejilla.
Al cortar la bica tened cuidado porque la capa de azúcar y canela tiende a romperse con facilidad. 

A mi me parece una pasada de bizcocho, no se a vosotras... Un beso,




Yogur en la Yogurtera Silvercrest de Lidl

Los que me seguís en Instagram o Facebook habréis visto que soy la loca de los cachivaches. La verdad es que me viene de familia: A mi padre le encantaba comprar cualquier aparato que le facilitara el trabajo. ¡Yo creo que fue de los primeros que se compró en Madrid un cuchillo eléctrico Moulinex, a principios de los años 70! 
Siempre que teníamos una comida multitudinaria en casa de mi tía Emilia, en la que había que trinchar algún bicho, mi padre se lo llevaba para agilizar la faena. 

Hoy voy a estrenar esta serie de post con la niña de mis ojos: La Yogurtera Silvercrest de Lidl. Como sé que muchas habéis seguido mi consejo y os la habéis comprado cuando os avisé que se ponía a la venta, voy a aprovechar para explicaros cómo hago yo el yogur con ella. Estos consejos valen para otro tipo de yogurteras, adaptándolos a las medidas de vuestros aparatos...
Y para las que no tenéis yogurtera, también os daré enlaces a otros métodos de para hacer yogur.

Volviendo a la mi cojo-yogurtera, me encanta ésta y no otra porque se puede hacer hasta litro y medio de yogur de una manera muy limpia y cómoda. Además, viene con una cubeta de 1,350 litros, otra cubeta de 1,550 litros y un filtro para hacer yogur griego. ¿Yogur griego? Pues sí, el yogur griego no es más que yogur natural al que se le quita el suero para que espese. ¿Y qué hago con el suero? Lo podéis utilizar en cualquier receta que incorpore entre sus ingredientes la leche, sustituyendo ésta por suero, como magdalenas, cremas de calabaza, de calabacín, etc.

Mi yogurtera Silver Crest


Ingredientes:
 (para 1,5 litros de yogur)
  • 75 gr de yogur bifidus natural. Yo uso de la marca Milbona de Lidl, que es estupendo.
  • 1,5 l de leche entera fresca pasteurizada (también Milbona).
  • 1 Tbs (Tablespoon = cucharada) de leche en polvo (opcional) para que espese más.
Cómo hacer yogur en la Yogurtera Silver Crest

Preparación:
  • Utilizamos el tanque blanco de 1,5 litros, que tendremos metido dentro de la yogurtera. ¿Para qué desaprovechar este contenedor si podemos hacer más cantidad, no os parece?
  • Vertemos el yogur y la leche en polvo (si la utilizáis) en el tanque y batimos con las ayuda de unas varillas, para que no se hagan grumos. 
  • Añadimos un poco de leche y batimos hasta completar con el resto de la leche.
  • Ponemos la tapa plana (aunque no encaje exactamente) y tapamos el conjunto con la tapa bonita de la yogurtera. 
  • Yo suelo hacer el yogur por la noche y a la mañana siguiente dejo que enfríe fuera de la yogurtera. Si cae alguna gotita de suero en el yogur, con un poco de papel de cocina o una servilleta de papel, lo podéis quitar sin problemas
  • Antes de meterlo en la nevera quito la tapa plana - que en realidad es la que encaja perfectamente en el otro tanque rosa -  y lo cubro con film transparente
  • El yogur irá mejorando su consistencia día a día. Yo suelo quitar el suero a medida que lo voy consumiendo. 
¿Vale cualquier yogur como base de nuestros preparados? Sí, pero la consistencia y calidad de los yogures influirá en el resultado final.

¿Se puede hacer yogur con leche UHT, desnatada o semidesnatada? Sí, pero tenéis que enriquecerla con leche en polvo para reponer la cantidad de proteína necesaria para la fermentación. Cuanta más leche en polvo utilicéis, mayor consistencia tendrá el yogur.

¿Se puede reutilizar el yogur resultante para hacer más yogur? ¡Pues claro! Pero yo no lo haría más de 2 veces, porque las bacterias que generan el yogur pierden sus propiedades y el yogur resultante es cada vez más líquido. Yo, de hecho, siempre tengo en la nevera algún yogur bifidus para repetir el proceso.

¿Se puede hacer yogur sin yogurtera? Sí. Lo puedes hacer con Thermomix, en el horno o en la olla a presión como ves en este vídeo de El Comidista, pero utiliza otros ingredientes en su receta: Probaré algún día a hacerlo.

Y no os olvidéis de que el filtro y el tanque también sirven para hacer este fantástico queso blanco con leche fresca del supermercado.

Un beso,


martes, 14 de noviembre de 2017

Mantequilla Clarificada o Manteca Cocida

Todas estamos acostumbradas a cocinar con mantequilla pero ¿qué pasa cundo la calentamos hasta que se derrite y la dejamos enfriar nuevamente? ¡Tachán! Se disocia el suero de leche, las proteínas y la grasa que contiene, siendo ésta última la Mantequilla Clarificada o Manteca Cocida.

Mantequilla Clarificada o Manteca cocida

Como veis en la imagen, en la parte superior quedará la proteína, en el medio la manteca y en la base el suero, que es el líquido blanquecino de la derecha. 

¿Cuánta mantequilla tenemos que utilizar en una receta para convertirla en la manteca cocida que nos piden?

Dependerá de la mantequilla que utilicéis. Para que os hagáis una idea, la cantidad de materia grasa pura (mantequilla clarificada) contenida en la mantequilla comercial que compramos en el supermercado, sería un 75 u 80% de su peso.

Ejemplo práctico: Tengo una barra de mantequilla de 250 gramos, multiplicamos por 80 y dividimos entre 100, lo que nos dará: 200 gramos de mantequilla clarificada.

¿Y si os sobra? Pues lo podéis utilizar para cualquier cosa, ¡a fin de cuentas es mantequilla! Como se suele decir, mejor que sobre que no que falte... ;D

Preparación:

  • Cuando queremos obtener un sabor más intenso, calentamos la mantequilla hasta derretirla y la dejamos cocer unos segundos mientras vemos como flota la proteína. Lo haremos con mucho cuidado y tapándo el recipiente porque salpica... Y atención si lo hacéis en el microondas, porque puede "explorar", literalmente... Si, por el contrario, lo que queremos es un sabor más suave, coceremos la mantequilla a muy baja temperatura sin que hierva.
  • Seguidamente la pasamos un cuenco y dejamos que enfríe, incluso metiéndola en la nevera cuando esté templada.
  • Finalmente deshechamos la espuma de la superficie y el suero de la base, para quedarnos con la manteca cocida.
¿Y para qué se usa la mantequilla clarificada? En Galicia la utilizan para hacer sus famosos bizcochos mantecados. Ahora mismo tengo en el horno una Bica Mantecada que, si está lo buena que creo que estará, la publicaré en breve... Ya os avisaré.

De cualquier forma, si probáis alguna receta en la que utilicéis mantequilla clarificada, me avisáis, ¿vale? Podéis utilizar los Comentarios del Blog o las páginas de El Hogar de las Recetas de Instagram o Facebook.

Un beso, 


Cómo Forrar un Molde Desmontable

Hay trucos a la hora de preparar nuestros bizcochos y tartas que resultan de lo más prácticos, como la entrada que publiqué sobre Cómo forrar un molde rectangular. Pues bien, hoy os voy a explicar uno de mis últimos descubrimientos, que en esta ocasión consiste en forrar un molde desmontable con papel de hornear. La particularidad es que al no recortar la base con la forma de la misma, desmoldar el bizcocho para hacer una tarta, por ejemplo, significa muchísimo el trabajo. A alguna le acabo de ahorrar la lectora, ¿verdad? ¡Jajaja! Bueno, yo os explico el procedimiento igualmente:

Utensilios
  • Un molde desmontable, de esos que tiene una especie de bisagra que permite sacar la base. 
  • Papel de hornear.
  • Tijeras.
  • Mantequilla o margarina para adherir el papel de hornear al molde (será nuestro pegamento).
Cómo forrar un molde de cremallera

Procedimiento

  • Colocamos el molde sobre el papel de hornear y tomamos la medida de los laterales, que debe de ser un poco mayor que la altura del molde. Los recortamos y reservamos.
  • El cuadrado de papel de hornear lo colocaremos sobre la base del molde, previamente desmontada, y volveremos a montarla como si fuera un bastidor, pero el papel estará en el interior del molde, como veis en la imagen. 
  • Untaremos con mantequilla los laterales del molde, para pegar los rectángulos de papel de hornear que habíamos reservado. Si queréis podéis hacer unos pequeños cortes, como veis en la imagen de abajo, para que cubra mejor los bordes interiores del molde.
  • Para unir los dos extremos del papel lateral al completar la circunferencia, volveremos a utilizar un poco de mantequilla a modo de pegamento. 
Como forrar un molde de cremallera

Bastante sencillo, ¿verdad? Igual no se os había ocurrido alguno de los detalles que os he explicado. Y si alguna utiliza otro método, contad, contad....

Un beso, 






jueves, 28 de septiembre de 2017

Tortitas de Masa Madre

Siempre que en casa tenemos ganas de comer unas buenas tortitas vamos a una archiconocida cadena de cafeterías de Madrid. Lo que llama la atención de sus tortitas es lo esponjosas y tiernas que están, hechas en una plancha profesional y acompañadas de nata montada y sirope de fresa, chocolate o caramelo, son verdaderamente adictivas...

Pues hoy os voy a dar la receta de las mejores tortitas que he tomado hasta la fecha, como siempre, adaptando alguno de los ingredientes a mi gusto personal. Superan con creces a las que os acabo de comentar, sobre todo si tenéis la posibilidad de hacerlas con masa madre natural, como explican en el blog Wild Yest (Levadura Salvaje). En este blog facilitan las cantidades de la receta en Tablespoons (Tbs) y teaspoons (tsb), que es una maravillosa manera de hacer que todo el mundo mida con precisión los ingredientes, como os expliqué en el post que dediqué a los utensilios de medición anglosajones. De cualquier manera, os he puesto, también, los ingredientes en gramos. 

Tortitas de masa madre

Ingredientes


Para la masa madre de levadura:
  • 250 gr de leche. También se pueden hacer: con suero de leche (lo obtengo así), con agua ó con mitad de agua y mitad de leche.
  • 250 gr de harina panificable (proteína 10 o superior)
  • 5 gr de levadura fresca de panadería (2 gr de levadura seca). Si queréis utilizar masa madre natural, emplead 10 gramos.
Para las 12 tortitas:
  • Los 500 gr de masa madre anteriores
  • 2 huevos L
  • 1 sobre de azúcar vainillado
  • 1 Tbs (10 gr) de azúcar blanca
  • 2 Tbs (20 gr) de aceite de girasol (u oliva)
  • 1/2 tsp (2 gr) de sal fina
  • 1/2 tsp (3 gr) de bicarbonato
  • 1 tsp (2,6 gr) de levadura de repostería (tipo Royal)
Para freir las tortitas:
  • Mantequilla o margarina
Ingredientes y utensilios para hacer unas buenas tortitas de masa madre


Preparación

  • Como necesitaremos una "masa madre burbujeante", la noche anterior mezclando la levadura con la leche y, seguidamente, con la harina. Yo utilizo una cuchara de madera y el mismo recipiente de plástico o cristal que emplearé para hacer la masa de las tortitas. La masa madre de la foto es natural. En el caso de masa madre de levadura el resultado será mucho más espectacular.
  • Al día siguiente (sólo cuando esté lleno de burbujas) añadiremos los huevos, el aceite y el resto de ingredientes de la receta, que mezclaremos con unas varillas. No merece la pena utilizar ningún robot, ya que no hace falta incorporar aire a esta masa.
  • Esperamos unos minutos hasta que la masa vuelve a estar llena de burbujas, como veis en las fotos. 
  • Ponemos a calentar una sartén antiadherente con una nuez de mantequilla o margarina; yo pongo el fuego de mi vitrocerámica al 6. Si queremos que nos salgan iguales utilzaremos una cuchara grande o cucharón pequeño.
  • Les daremos la vuelta cuando empiecen a formarse burbujas en la superficie de la tortita.
  • Las podéis acompañar de cualquier mermelada que os gusta (yo he preparado con mermelada de moras) y nata montada.
Por cierto, no es necesario que friáis todas las tortitas de una vez. Yo dejo masa preparada en la nevera y, aunque se oscurece un poco por la oxidación, bien tapada aguanta perfectamente un par de días.

Ya me contaréis qué os ha parecido esta receta. Nada que ver con las tortitas del Libro Verde de la Thermomix, ¿verdad?

Un beso,





viernes, 25 de agosto de 2017

Pan Integral de Espelta con Escaldado

Los que me seguís en Instagram y Facebook habréis visto que llevo varios meses haciendo pruebas con harina de espelta. Parece ser el cereal de moda ya que, a demás de ser más fácil de digerir que el trigo común (los médicos la recomiendan a personas con problemas digestivos), es rico en carbohidratos, vitaminas, minerales, proteínas y fibra. ¿Y su sabor? Pues maravilloso, como ya os avancé en mi receta de Pan de Trigo y Espelta.

El problema que tenemos que sortear cuando usamos sólo Espelta es hacer que el gluten débil que la caracteriza se active para generar un pan de miga esponjosa como la del todopoderoso trigo. Esto lo he conseguido combinando el uso de zumo de naranja como mejorante panario y escaldando parte de la harina que utilizaremos.
Pan de Espelta hecho con zumo de naranja y grañado con cuchilla de rasqueta
Por cierto, si nunca has hecho pan, os recomiendo que echéis un vistazo al post Hacer Pan paso a paso... En esta ocasión me centraré más en explicar los puntos que hacen diferente esta receta.

Ingredientes:

Para la masa escaldada:
  • 100 gr de harina de espelta integral
  • 100 ml de agua hirviendo
Para la masa madre (*):
  • 75 gr de agua
  • 100 gr de harina de espelta integral
  • 3 gr de levadura fresca panadera (1 gr si es seca)
(*) Si eres panarra utiliza 175 gr de masa madre natural al 75% de hidratación para que el pan conserve mejor la forma.

Para la masa:
  • Los 175 gr de masa madre anteriores
  • 240 ml de agua mineral o agua del grifo reposada del día anterior
  • 500 gr de harina de espelta blanca 
  • 1 gr de levadura fresca panadera (0,4 gr de levadura seca)
  • 50 ml de zumo de naranja natural
  • 12 gr de sal fina
  • AOVE para manipular la masa cuando sea necesario
Pan Integral de Espelta: Harinas, última subida con ayuda de tetrabriks de leche y harina antes del greñado

Preparación:

  • Escaldamos los 100 gramos de harina con 75 gramos de agua hirviendo; formamos una bola y reservamos. Cuando esté templada la masa podemos meterla en la nevera.
  • Hacemos la masa madre mezclando los ingredientes y reservamos, tapada con un gorro de baño o plástico, en un lugar cálido (un armario o el horno). Cundo se veamos alguna burbuja en la masa ya podemos hacer la prueba de flotabilidad (estará activa) y continuar con la receta.
Las siguientes imágenes están tomadas con una masa más hidratada. En esta receta he reducido la harina para facilitar el amasado y el formado, ya que no me funcionan bien mis cestos de fermentación de plástico (maldita sea mi suerte):
  • Mezclamos la masa madre con el agua y la levadura. Seguidamente añadimos la harina blanca de espelta y dejamos reposar tapada (autolisis) durante 30 minutos
Pan Integral de Espelta: Mezcla del escaldado con zumo de naranja y la masa reposada
  • En un recipiente a parte, mezclamos la masa escaldada con el zumo de naranja y la sal
  • Unimos ambas masas y amasamos hasta que se integren: Yo lo hago sobre mi superficie de trabajo, untada con un poco de AOVE para que no se pegue la masa. Si vemos que nos queda muy dura la masa, podemos añadirle un poquito más de agua. ¡Mejor que falte que nos sobre!
  • Devolvemos la masa al recipiente original, untado nuevamente con un poco de AOVE.
  • Este tipo de masas no necesita demasiado amasado; simplemente hacemos 4 pliegues a la masa y damos un reposo de 30 minutos. Repetimos este proceso 3 veces más (en total 2 horas). Este mini-amasado es necesario para que se forme el gluten y nos quede una masa esponjosa.
Pan Integral de Espelta: Después de cada reposo de 30 minutos, hacemos 4 pliegues a la masa
  • Tras el último reposo, enharinamos la superficie de trabajo para volcar la masa, que estará bastante hinchada, formamos un hatillo creando tensión y boleamos.
  • Pasamos la masa a la bandeja de hornear, sobre papel sulfurizado.
  • Dejamos reposar la masa cubierta con harina y film transparente durante 30 a 45 minutos. La sujetamos con unos botes de leche para que crezca hacia arriba en la última subida. Otra opción es dejarla fermentar dentro de un cesto de fermentación, pero ese proceso lo dejo para otra ocasión.
  • Precalentamos el horno a 250°C, colocando la bandeja de asar en la base. 
  • Cuando la masa esté hinchada hacernos la greña. En este caso, antes de hacer los cortes con una cuchilla de rasqueta, he esparcido harina sobre la superficie de la masa con la ayuda de un colador
  • Ponemos el horno con calor en la base, vertemos un vaso de agua fría sobre las bandeja de asar e introducimos la bandeja con el pan en el primer nivel del horno, empezando por abajo. Hornearemos durante 15 minutos
  • Sacamos la bandeja de asar, bajamos la temperatura del horno a 200°C y seguimos la cocción del pan, con calor arriba y abajo, durante 45 minutos más. 
  • Apagamos el horno y dejamos el pan dentro con la puerta entreabierta durante 15 minutos más. Así quedará crujiente.
  • Sacamos el pan del horno y lo dejamos enfriar encima de una rejilla. De esa manera no se condensará la humedad del pan.
¿Y si queréis hacer un pan con más harina integral de espelta? Pues hice la prueba haciéndolo 100% integral y sacia una barbaridad. Es un pan que para un régimen va fenomenal. Con seguridad la harina integral absorverá mayor cantidad de líquido, así que corregid la hidratación una vez hayáis unido la masa escaldada y la masa base. Os puede quedar así:

Pan de Espelta Integral 100% con escaldado y zumo de naranja

Cualquiera de estos panes los podéis fermenta en la nevera antes del formado. Al día siguiente dejáis que la masa se temple para poderla manipular cómodamente y seguís los pasos pendientes del proceso. 

Una aclaración para los usuarios de masa masa madre "natural" (no de levadura): Yo no soy partidaria de dejar que la masa madre se vuelva loca y se llene de burbujas porque me resulta demasiado ácida y en casa ese tipo de sabores intensos no gustan nada. 

Ya me contaréis cómo os ha salido. Un beso,